COLORAOS

Sede canónica: Parroquia de San Pedro Apóstol.

Casa de Hermandad: situada en la C/ Juan Romero, Nº 6.

Horario de salida: 20:30 horas.

Itinerario: Plaza de San Pedro, C/ José Ruiz de la Hermosa, C/ General Espartero, Plaza de España, C/ Virgen de las Cruces, C/ Obispo Quesada, C/ Gregorio Molinero, Plaza de Santa María, C/ Arenas, C/ Mártires, C/ Mínimas, Plaza de San Antón, C/ Prim, C/ Monescillo, C/ Alfonso XII y Plaza de San Pedro.

Lugares recomendados del itinerario: Salida y entrada en la Parroquia de San Pedro, C/ General Espartero y C/Mínimas.

Nombre completo de la Hermandad o Cofradía: Cofradía del Santísimo Cristo de la Columna y Nuestra Señora  de la Amargura.

Fecha de Fundación: Se ignora. Las primeras noticias datan de las Relaciones Topográficas mandadas hacer por Felipe II en 1575.

Número de hermanos: 1300.

Hermanos Mayores: Don José Martínez Guerrero y Doña Francisca Ortiz Colado.

Pasos: Santa Cena: Es el paso que abre el ciclo de pasión, representa dos hechos fundamentales: el anuncio de la traición de Judas y la institución de la Eucaristía. Jesús reúne a sus discípulos para celebrar la fiesta judía, que recordaba la salida de Egipto, pero Jesús la convierte en una cena ritual. El esquema compositivo es clásico, aparecen 13 figuras, en una mesa, en la cual Cristo está sentado en un lateral, en lo frontales se encuentran situados discípulos en distintas actitudes, y ambos lados de Cristo se sitúan Juan y Judas; la figura de este ultimo, en la iconografía tradicional se le representa sin nimbo, con facciones exageradas y apartado de los demás y llevando como atributo una bolsa. En “el paso” que nos ocupa se encuentra en un nivel mas bajo respecto al resto, completan la mesa distintos objetos que aparecen sobre ella: una copa, pan y una calabaza. Procesiona por primera vez en 1996, obra del escultor Adrián Lavadié en madera sin policromar. El trono es obra del carpintero de nuestra localidad Don Justo Ortega y las cartelas laterales, frontales y el llamador que son obra del hermano de la Cofradía Ángel García-Muñoz.

la Oración del Huerto: Antes de la guerra existía un paso de la Oración en el Huerto que constaba de dos figuras: Jesús arrodillado y un ángel que lo conforta, éste de mucho menor tamaño que la figura del Cristo. Al igual que la gran mayoría de los pasos fue destruido en el trascurso de la guerra. Puede constar de dos o de cinco figuras. el paso con dos figuras son Jesús y el Ángel; con cinco figuras aparecen Jesús y el Ángel; (con un sentido ascensional), y tres discípulos dormidos, Pedro, Santiago el Mayor y Juan. Representa la angustia de Jesús en el Huerto de los Olivos la noche del prendimiento. Se manifiesta las dudas y el deseo de Jesús de librarse de la muerte, pero se muestra sumiso ante la voluntad de su padre. El Ángel bajó a reconfortar a Jesús. En Daimiel el “paso” contiene cinco figuras, Jesús con el Ángel y, en primer término, los apóstoles dormidos bajo un árbol. Compositivamente nos encontramos con tres planos bien definidos, en el primero encontramos una figura que abre la composición, y que completamente dormida apoya su cabeza en las rodillas de una de las dos figuras que se encuentran en un segundo plano. Este plano se encuentra cerrado por la verticalidad del árbol, que nos adentra en un tercer plano donde se sitúa el Ángel y Jesús, éste ultimo en un nivel más bajo que el Ángel, que desde cualquier punto de vista se mire nunca se dirige al espectador. Narra el momento en que Jesús se siente solo, ante la ausencia de sus apóstoles dormidos, y necesita ser confortado por un ángel. Este paso procesiona por primera vez en 1945, obra de los Hermanos Rivas, siendo restaurado en 1989 por Germán Romero del Hombrebueno.

Nuestro Padre Jesús Cautivo: la actual imagen es obra de José Martínez Rodríguez en el año 2012 fue bendecida por el párroco de San Pedro, Eulalio Asensio, tras la misa vespertina. El acto se completó con la actuación de la banda de cornetas y tambores adscrita a esta cofradía que estrenó la marcha “A mi Dios Cautivo”, compuesta a tal efecto por el integrante de la formación, Juan Carlos Martín-Consuegra. el trono del “Cautivo” portado a hombros por los hermanos de la Cofradía. En concreto, son dos relevos de 8 hermanos cada uno. La anterior talla realizada por Don Germán Romero del Hombrebueno Sánchez de la Nieta en 1957, la imagen fue donada a la cofradía por su viuda en el año 1989. Jesús Cautivo “recuerda el momento en el que Jesús es abandonado por sus discípulos y maniatado, sufre la más absoluta soledad”. En 2016 el Trono de Nuestro Padre Jesús Cautivo salió a hombros por un único relevo de 12 hermanas y hermanos.

Santísimo Cristo de la Columna: El paso consta de cuatro figuras. Cristo atado a una media columna y sus azotadores. Representa la flagelación de Cristo, que es azotado por los soldados romanos antes de la crucifixión, los verdugos disfrutan del castigo que están infligiendo. El “paso” del Santísimo Cristo de la columna, cuenta la tradición que la primera imagen era tan antigua como la cofradía, de un autor desconocido, y está desapareció o se perdió. En 1924 comenzó a procesionar una imagen , obra de D. Francisco Font, desaparecida en la Guerra Civil. Posteriormente, se encarga una imagen nueva que desfilo por primera vez en el año 1946. Es obra de Don José Gutiérrez Sánchez. La imagen va acompañada por tres sayones, realizados por los hermanos Rivas. La imagen del año 1924 es al de un Cristo atado a media columna más corpulento que el actual, formando con el mismo un medio arco. El actual es un Cristo mucho mas macerado, y más encorvado por el dolor, su cuerpo no es musculoso sino debilitado, el paño de pureza es de una gran riqueza estética, con grandes plegados, propios de la estilística barroca. La talla es de madera policromada la forma 3 soldados romanos, dos de los flagelan el cuerpo de Jesús y un tercero señala a Cristo. Durante el desfile de Jueves Santo en 2008, estreno trono realizado por el Daimieleño Don Jesús Ruiz de la Hermosa, como curiosidad citaremos que no pudo salir en ese año con motivo de la lluvia, desfilando por vez primera en 2009.

Nuestra Señora de la Amargura: La Semana Santa ofrece infinidad de “Dolorosas” que responden a distintas advocaciones y a dos versiones, la de María, de píe, frente al hijo muerto, mostrando su aflicción, con abigarrados vestidos de encaje y brocados; y María desplomada, con mirada desgarradora dirigida a su hijo yacente. Surcan su rostro juvenil lágrimas hechas con gotas de cristal y pestañas naturales. Las manos unas veces están abiertas y otras plegadas. De una mano cuelga un pañuelo para enjugarse las lágrimas. Otras veces se adhieren al pecho para mostrar aflicción. A partir del siglo diecisiete se añade un corazón atravesado por una espada o cuchillos en número de cinco o siete, según simbolicen los cinco misterios dolorosos o los siete dolores. Generalmente, las “Dolorosas” cierran los cortejos procesionales. La Virgen de la Amargura es obra del escultor sevillano Don Antonio Catillo Lastrucci, realizada en 1952, aunque existió una anteriormente que fue destruida durante la guerra. Llevó un manto verde bordado en oro, adquirido en 1955, con el que ha estado desfilando hasta el estreno del nuevo en el año 2009. En 1994 se le borda la saya y la toca, realizadas por García y Poo. La imagen corresponde al tema tradicional de vírgenes dolorosas de facciones suaves y equilibradas; la boca entreabierta y la mirada hacia su hijo nos trasportan al mundo del dolor, las manos están ligeramente abiertas, en expresión de exclamación, una de ellas porta un rosario. Posteriormente fue restaurada en 2002 por Don Antonio Joaquín Dubé de Luque. Desde el año 2003, sale portada a hombros por dos turnos de 50 cofrades cada uno. El trono fue realizado en los talleres de Don Ramón Orovio de la Torre, de Torralba de Calatrava, y su saya de tisú bordado en oro y manto “colorao” bordado en oro, en el que aparece el escudo de la Cofradía y en los laterales aparecen unos medallones con las estaciones del vía crucis bordados en hilo de seda de distintos colores, también lleva un enrejado con flores de lis que significa la realeza de María, que han sido confeccionados en los talleres Virgen de la Salud de Alcázar de San Juan por Don Jesús Díaz Hellín Gudé. El manto desfiló por primera vez en la Semana Santa de 2009.

Indumentaria: Túnica, capa y capillo de color encarnado, capa blanca de raso, corazón encarnado con columna y flagelos bordados en oro, rosario colgando del lado izquierdo y cíngulo blanco del derecho. Los cofrades portan hachón encendido.

Bordados y atributos de la cofradía: Dentro del carácter doctrinario con el que se concibe las procesiones como manifestación popu­lar de la Semana Santa, un aspecto que es importante resaltar para incidir sobre el fiel de manera impactante son los atributos que complementan los pasos. La iglesia recurre al lujo y boato, por este motivo nos encontramos con los bordados, hechos en material noble y de calidad, oro o seda, cuyos “diseños, de manera simétrica, mantienen una proliferación de candelabros, jarrones, cuernos de la abundancia y grotescos, junto con cartelas, óvalos y tondos albergando desde el anagrama mariano hasta representaciones hagiofrácficas y símbolos alusivos a la Pasión. Así nos encontraremos con bordados que representan la eucaristía, la vid y la espiga. En los siglos XIX y XX, a éstos bordados se añaden emblemas heráldicos de la Monarquía o de Mecenas que han costeado los mismos. En general estos bordados se hacen en los conventos de monjas. Por lo que respecta a la cofradía del Stmo. Cristo de la Columna, nos encontramos con lo siguiente: Estandarte de la cofradía: Fue donado por Manuel Chacón, en Marzo de 1968,bordado en un fondo rojo, con hilos de oro, la imagen titular del Cristo de la Columna inscrito en una mandorla, con motivos vegetales y florales.  La bandera de esta cofradía, que ha sido restaurada en los talleres del bordador alcazareño D. Jesús DiazHellin Gudé.

Banderines: bordados con distintos temas de la Pasión, todos en fondo rojo e hilos de oro. Podemos encontrarnos temas como: el gallo, los dados, las 3 cruces del calvario, cada uno de ellos en banderines individuales. En otros banderines nos encontramos los anagramas de María y de JHS, al que se les han incrustado piedras preciosas, decoraciones florales y algunos donde aparecen represen­tados los rostros del Cristo y de la columna y la Virgen de la Amargura. El manto de la virgen: Se le confeccionó un manto y vestuario en 1957, a cargo de las monjas Carmelitas, el manto es de color verde de terciopelo y el vestido rojo ricamente decorado, lleva una corona decorada con piedras preciosas.

Manto y vestido de Ntra. Sr. de la Amargura: Llevaba manto verde bordado en oro, realizado por las monjas carmelitas, adquirido en 1955. En 1994 se le borda la saya y la toca, reali­zadas por García y Poo. La imagen corresponde al tema tradicional de vírgenes dolorosas de facciones suaves y equilibradas; la boca entreabier­ta y la mirada hacia su hijo nos transportan al mundo del dolor; las manos están ligeramente abiertas, en expresión de exclamación, una de ellas porta un rosario. En la actualidad lleva un manto  “colorao” bordado de oro, y su vestido también bordado en oro, han sido realizados en los talleres Virgen de la Salud de Alcazar de San Juan por D. Jesus Diaz Hellin Gude.

Presidente: Manuel Aguirre de la Flor.

Acompañamiento musical: Banda de Cornetas y Tambores Virgen de los Dolores de Bolaños de Calatrava, Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Columna y María Santísima de la Amargura y Banda Municipal de Música de Daimiel.

Composiciones musicales: “Santa Cena” de D. Evelio Alonso Jr., y “Flagelación” de D. Valerio Martín Pingarrón. A la Titular Mariana se le interpreta “Amarguras” del compositor sevillano D. Manuel Font de Anta, aunque no es una marcha propia. Para Banda de Cornetas y Tambores cuenta con las marchas “Aromas de Jueves Santo” de Paco Peña y “Azotes de Amargura” de Abraham Peña.

Forma de portar los pasos: Santa Cena, Oración en el Huerto y Flagelación son empujados sobre ruedas por 11, 6 y 8 hermanos respectivamente. Nuestro Padre Jesús Cautivo, portado a un hombro, por dos turnos de 8 hermanos, cada uno, y María Santísima de la Amargura portada a un hombro por dos turnos de 50 hermanos cada uno.

Asistencia social: La Cofradía en navidad organiza en la Plaza de España. Migas solidarias. La Banda de CCTT amenizaron el acto. Como ya es constumbre celebran el Concierto solidario David Torres Calahorra.

Tienen niños apadrinados ayudan a los misioneros de la localidad contribuyendo así al desarrollo de las personas en los países en vías de desarrollo. Además  de colaborar con cuantas iniciativas parroquiales e interparroquiales se celebran en la localidad y participo en la construcción del Centro de Pastoral Josefinas de Daimiel y en cuantas obras y acciones es solicitada su ayuda.

Historia: Cofradía del Santísimo Cristo de la Columna y Nuestra Señora  de la Amargura: Ha llegado hasta nuestro días, mediante tradición oral, que esta cofradía tiene su origen en la antigua hermandad de la Vera Cruz, analizada anteriormente, ya que comparte algunas características como la ermita en la que se ubicaba, y el Jueves Santo por la noche como tiempo que procesionaba, incluso se llega afirmar que en principio el color de la túnica se suponía que era blanco y el “colorao” actual se debe a que los penitentes salían “deceplinando”, es decir se iban flagelando, lo que ocasionaba heridas sangrantes y túnica se tornaba “colora”, pero las primeras referencias que tenemos de la cofradía desde que apareció con este nombre datan de 1703, en torno al gremio de los jornaleros. Aparece nombrada en el censo de Aranda pero sin aprobación. Sus ordenanzas se aprobaron en 1766. En estas ordenanzas aparece reflejado el titulo de la Cofradía como Santísimo Cristo de la Columna, que se venerar en la ermita de la Santa Vera Cruz. Se componía de 77 hermanos sin que pudiera aumentar el numero, sino por acuerdo general. Aparece también en ellas, la forma de procesionar en esta fecha, así como la indumentaria, turnos de vela del Jueves Santo antes de la procesión y el proceso de incorporación de nuevos cofrades donde se decía” y sea preferido el fuera cofrade del Santo Cristo de la Vera Cruz a el que no lo fuera”, lo que nos hace pensar que en esta fecha todavía existían las dos cofradías. La tradición cuenta que la hora de salida exacta de la procesión debía ser, cuando a una distancia prudencial no se distinguiera un hilo blanco de uno de color negro. A principios del siglo diecinueve, debido a la ruina de la ermita de la Vera Cruz, se traslada a la Iglesia de San Pedro Apóstol, que es donde actualmente tiene su sede canónica.