CORBATOS

Sede Canónica: Parroquia de San Pedro Apóstol.

Horario de salida: 21:30 horas.

Itinerario: Plaza de San Pedro, calle José Ruiz de la Hermosa, calle General Espartero, plaza de España, calle Virgen de las Cruces, calle Obispo Quesada, calle Gregorio Molinero, calle Arenas, calle Prim, calle Monescillo, calle Alfonso XII y Plaza de San Pedro.

Lugares recomendados: Salida de Nuestra Señora de la Soledad de la Iglesia de San Pedro Apóstol y su paso por la Plaza de España.

Nombre completo de la Hermandad: Cofradía Nuestra Señora de la Soledad.

Fecha fundación: El documento más antiguo del que dispone el conocimiento de la Cofradía es del año 1668 en el cual se hace referencia a la expulsión de un hermano por incumplimiento de las ordenanzas por lo que se puede constatar que existía años anteriores.

Número hermanos: 1260.

Imaginería: El regreso del sepulcro: Este paso que realizo su primer desfile procesional en 1994, obra del escultor Luis Medina, representa a las figuras de San Juan, María Magdalena, María de Cleofás y María, la madre de Jesús. Las figuras se encuentran sin policromar. La composición de este paso nos muestra el regreso del sepulcro donde han visto depositar el cuerpo de Cristo muerto, mostrando sus rostros llenos de desolación.

Nuestra Señora de La Soledad: La imagen antigua de la Virgen de la Soledad desapareció en la Guerra Civil, salvándose únicamente el manto de terciopelo negro bordado en oro. La imagen de la Virgen que hoy contemplamos, es donación del hermano de la cofradía Don Ernesto García Muñoz Fernández de Yepes en el año 1940, encargada al daimieleño Juan D’Opazo. Es esta, al igual que la mayoría de las vírgenes daimieleñas, una imagen de vestir, en la que solo cabeza y manos se encuentran talladas. En el rostro de la imagen D’Opazo reflejo a la perfección el sentimiento de perdida, desolación y soledad de la madre que pierde a su hijo, una madre que ha vivido de cerca todo el proceso de la pasión y martirio de su hijo. En el paso encontramos a la Virgen sola postrada al pie de la Cruz. La ultima restauración realizada a la titular de la cofradía se le realizo en el año 2009, encargándosela al imaginero cordobés Don Francisco Romero Zafra. En ella se buscaba restituir tanto el cuerpo como la policromía de la talla.

Indumentaria: Túnica blanca con botonadura de 33 botones negros representando la edad de Cristo cuando murió, capa, fajín, guantes y capillo de raso color negro, este último llevando un corazón bordado con siete puñales en el frente representando los siete dolores de la virgen. Asimismo se porta un farol de orfebrería en plata.

Bordados y atributos de la Cofradía: 

D. Antonio de Padua, a quien también se debe la confección y los bordados del nuevo estandarte en sustitución del antiguo, cuyo mal estado impedía su restauración, así como la restauración del manto y bandera de la Cofradía. Los bordados de la bandera y banderín fueron confeccionados por las Monjas Mínimas, mientras que los del manto desconocemos su autoria.

Manto y vestido de Ntra. Sr. de la Soledad : El manto de terciopelo negro bordado en oro. Es esta, al igual que la mayoría de las vírgenes daimieleñas, una imagen de vestir, en la que solo cabeza y manos se encuentran tallada. Los estrenos que tuvo  Ntra. Sra. de la Soledad en el año 2016 fueron: Dos sayas de Camarín para nuestra Titular, diadema de plata para la Virgen, Sudario para la cruz del trono procesional y un nuevo retablo para el camarín de la iglesia de San Pedro el cual fue bendecido y presentado en mayo de ese mismo año.

Presidente: Juan Alberto Rodríguez Peral Sánchez de la Nieta.

Acompañamiento musical: Banda Municipal de Música de Daimiel.

Composiciones musicales propias de la Cofradía:
“Corbatos” de D. Evelio Alonso Jr. y “Oración en Soledad” de D. Antonio Ruiz Cabrera.

Forma de portar los tronos: El regreso del Sepulcro”, desfila sobre ruedas acompañados por dos relevos de seis hermanos cada uno. “Nuestra Señora de la Soledad”, desfila a un hombro por dos relevos de cincuenta hermanos cada uno.

Asistencia social: En Navidad la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad también recoge alimentos, juguetes y material escolar, instalarando puntos de recogida en los establecimientos. Tienen niños apadrinados ayudan a los misioneros de la localidad contribuyendo así al desarrollo de las personas en los países en vías de desarrollo. Además  de colaborar con cuantas iniciativas parroquiales e interparroquiales se celebran en la localidad y participo en la construcción del Centro de Pastoral Josefinas de Daimiel y en cuantas obras y acciones es solicitada su ayuda.

Historia: Cofradía Nuestra Señora de la Soledad: Aunque la fecha de su fundación se desconoce, se sabe, por los estatutos, que esta cofradía, asociada al gremio de los pastores, ya tenia aprobadas las Ordenanzas Reales en Madrid a 25 de Marzo de 1668. Igualmente la denuncia del no cumplimiento de las ordenanzas en admisión de hermanos por parte de dicha hermandad (Archivo Diocesano de Toledo) del 26 de Marzo de 1749 y la redacción de ordenanzas el 23 de Junio de 1762 y su posterior aprobación en 1674 por la Gobernación de Toledo hacen mención a la antigüedad de ella. En dichas Ordenanzas se cita que los hermanos no deben superar el numero de 29 (en la actualidad cuentan con alrededor de 1500) sin poder acrecentarse si no fuera mediante acuerdo y de entre los que debía existir un mayordomo y un hermano mayor que presidiera los actos juntas celebrados. Debían vestir de riguroso color negro sin admitirse otro color y portando un hachón de cera blanca durante la procesión. Las hermanas de la Cofradía no podrán vestirse de penitente hasta el año 1977, autorizándolo mediante acuerdo en cabildo. El sobrenombre de “corbatos” deriva en la forma de vestir con “traje negro con capa y corbata blanca a forma de sudario con cordones blancos y negros que se mantuvo hasta el año 1920 en que se sustituyo por la actual. Como en muchos otros casos de la Semana Santa de nuestra localidad, existen muchas “lagunas” de información debido a la destrucción tanto de imágenes como de documentos que se produjo debido a la Guerra Civil. En el año 1940 se reconstituye la Cofradía gracias a un grupo de hermanos que pertenecían a su Junta anteriormente a la contienda, y que posibilitaron que se pudiera elaborar los Estatutos atendiendo a lo recordado por ellos de la documentación destruida, celebrándose el primer cabildo el 28 de Enero, en el que se acuerda adquirir una nueva imagen de la Virgen de la Soledad mediante donativos de los cofrades. Ese mismo año, se pudo recuperar el manto de la titular de la cofradía encontrando por un hermano en un camarón del Ayuntamiento, obra que luce Nuestra Señora de la Soledad en la actualidad.