IMAGINERÍA

Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén

Borriquilla: Es el paso que abre la Semana. Iconograficamente, consta de cuatro figuras incluida la de Jesús montado en un burro rodeado de algunas palmas. Representa las pretensiones mesiánicas del poder, Jesús como salvador de los oprimidos, como posible redentor es recibido con palmas.

El esquema compositivo, es circular- piramidal, cuyo vértice se encuentra en la cabeza de Jesús, comenzando en el niño, de espaldas al espectador, y termina en el “pollino” pequeño situado a la espalda de Cristo, la situación de la mujer y el niño, nos dirige con su vista hacia Jesús, que se dirige a la multitud y viene hacia nosotros. Este paso procesiona por primera vez en 1949, obra de los hermanos Rivas de Compostela en el año 1948, restaurado al trono actual por Jesús Ruiz de la Hermosa 2014).

Archicofradía de la pasión

Cristo de la Luz: La imagen titular es el Cristo de la Luz, aunque el actual no es la imagen original, que se veneraba en la ermita del Cristo de la Luz, al llegar los Pasionistas a Daimiel.

La talla es de madera de abedul, obra del escultor Vizcaino Rafael Irurozqui, en 1963, encontrándose dentro de la tipología de crucificados de tradición “barroca”, de tres clavos, con la particularidad de que de la corona del Cristo de la Luz sobresale una espina, que punzándole la frente mana algunas gotas de sangre. Tiene la cabeza reclinada y sus ojos están completamente cerrados. Es una composición vertical que sólo se rompe con el travesaño horizontal del madero que forma la cruz. Al ser contemplado desde cualquier punto de vista, su espalda esta ligeramente corvada. El trono data también del mismo año.

Real e Ilustre hermandad del Santísimo Cristo del Consuelo

Cristo del Consuelo: Con la actual, son varias las imágenes que la Hermandad ha tenido en propiedad bajo esta advocación, con diferente suerte a lo largo de la historia.

La imagen actual del Santísimo Cristo del Consuelo, que representa a Cristo muerto en la Cruz es venerada por los fieles y hermanos es la correspondiente a la talla realizada por el afamado ingeniero hispalense Antonio Castillo Lastrucci en el año 1945, D. Bernardo Fisac Martín-Bandujo sufragó las 12.000 pesetas que importo la adquisición de la nueva imagen.

Su cabeza se encuentra reclinada sobre el pecho y sus rostro se nos muestra despejado, con mechón derecho del pelo caído sobre los hombros, mientras que el izquierdo deja libre el cuello, la boca entreabierta, los dientes superiores tallados y los párpados también ligeramente entreabiertos. Su anatomía muestra de la distensión de los músculos tras la muerte que refleja el escarnio y sufrimiento durante la pasión.

El trono es obra de los Hermanos Rivas de Santiago de Compostela, en madera de sapelli con relieves tallados a mano y escoltando a la imagen titular las imágenes de los cuatro evangelistas.

Cofradía del Santísimo Cristo de la Columna y Nuestra Señora de la Amargura

Santa Cena: Es el paso que abre el ciclo de pasión, representa dos hechos fundamentales: el anuncio de la traición de Judas y la institución de la Eucaristía. Jesús reúne a sus discípulos para celebrar la fiesta judía, que recordaba la salida de Egipto, pero Jesús la convierte en una cena ritual.

El esquema compositivo es clásico, aparecen 13 figuras, en una mesa, en la cual Cristo está sentado en un lateral, en lo frontales se encuentran situados discípulos en distintas actitudes, y ambos lados de Cristo se sitúan Juan y Judas; la figura de este ultimo, en la iconografía tradicional se le representa sin nimbo, con facciones exageradas y apartado de los demás y llevando como atributo una bolsa; en “el paso” que nos ocupa se encuentra en un nivel mas bajo respecto al resto, completan la mesa distintos objetos que aparecen sobre ella: una copa, pan y una calabaza.

Procesiona por primera vez en 1996, obra del escultor Adrian L´avadie en madera sin policromar. El trono es obra del carpintero de nuestra localidad D.Justo Ortega y las cartelas laterales, frontales y el llamador que son obra del hermano de la Cofradia Angel Garcia-Muñoz.

la Oración del Huerto: Antes de la guerra existía un paso de la Oración en el Huerto que constaba de dos figuras: Jesús arrodillado y una ángel que lo conforta, éste de mucho menor tamaño que la figura del Cristo. Al igual que la gran mayoría de los pasos fue destruido en el trascurso de la guerra.

Puede constar de dos o de cinco figuras. el paso con dos figuras son Jesús y el Ángel; con cinco figuras aparecen Jesús y el Ángel; (con un sentido ascensional), y tres discípulos dormidos, Pedro, Santiago el Mayor y Juan. Representa la angustia de Jesús en el Huerto de los Olivos la noche del prendimiento. Se manifiesta las dudas y el deseo de Jesús de librarse de la muerte, pero se muestra sumiso ante la voluntad de su padre. El Ángel bajó a reconfortar a Jesús. En Daimiel el “paso” contiene cinco figuras, Jesús con el Ángel y, en primer término, los apóstoles dormidos bajo un árbol.

Compositivamente nos encontramos con tres planos bien definidos, en el primero encontramos una figura que abre la composición, y que completamente dormida apoya su cabeza en las rodillas de una de las dos figuras que se encuentran en un segundo plano. Este plano se encuentra cerrado por la verticalidad del árbol, que nos adentra en un tercer plano donde se sitúa el Ángel y Jesús, éste ultimo en un nivel más bajo que el Ángel, que desde cualquier punto de vista se mire nunca se dirige al espectador. Narra el momento en que Jesús se siente solo, ante la ausencia de sus apóstoles dormidos, y necesita ser confortado por un ángel. Este paso procesiona por primera vez en 1945, obra de los Hermanos Rivas, siendo restaurado en 1989 por Germán Romero del Hombrebueno.

Nuestro Padre Jesús Cautivo: Obra de Jose Martínez Rodríguez en 2012 fue bendecida por el párroco de San Pedro, Eulalio Asensio, tras la misa vespertina. El acto se completó con la actuación de la banda de cornetas y tambores adscrita a esta cofradía que estrenó la marcha “A mi Dios Cautivo”, compuesta a tal efecto por el integrante de la formación, Juan Carlos Martín-Consuegra. el trono del “Cautivo” es el otro que portan a hombros los hermanos de la Cofradía. En concreto, son dos relevos de 8 hermanos cada uno.

La anterior talla realizada por D. Germán Romero del Hombrebueno Sánchez de la Nieta en 1957, la imagen fue donada a la cofradía por su viuda en el año 1989.

Jesús Cautivo “recuerda el momento en el que Jesús es abandonado por sus discípulos y maniatado, sufre la más absoluta soledad”. En 2016 el Trono de Nuestro Padre Jesús Cautivo salió a hombros por un único relevo de 12 hermanos/as.

Santísimo Cristo de la Columna: El paso consta de cuatro figuras. Cristo atado a una media columna y sus azotadores. Representa la flagelación de Cristo, que es azotado por los soldados romanos antes de la crucifixión, los verdugos disfrutan del castigo que están infligiendo. El “paso” del Santísimo Cristo de la columna, cuenta la tradición que la primera imagen era tan antigua como la cofradía, de un autor desconocido, y está desapareció o se perdió. En 1924 comenzó a procesionar una imagen , obra de D. Francisco Font, desaparecida en la Guerra Civil.

Posteriormente, se encarga una imagen nueva que desfilo por primera vez en el año 1946. Es obra de D. José Gutiérrez Sánchez. La imagen va acompañada por tres sayones, realizados por los hermanos Rivas. La imagen del año 1924 es al de un Cristo atado a media columna más corpulento que el actual, formando con el mismo un medio arco. El actual es un Cristo mucho mas macerado, y más encorvado por el dolor, su cuerpo no es musculoso sino debilitado, el paño de pureza es de una gran riqueza estetica, con grandes plegados, propios de la estilística barroca. La talla es de madera policromada la forma 3 soldados romanos, dos de los flagelan el cuerpo de Jesús y un tercero señala a Cristo.

Durante el desfile de Jueves Santo en 2008, estreno trono realizado por el Daimieleño D. Jesús Ruiz de la Hermosa, como curiosidad citaremos que no pudo salir en ese año con motivo de la lluvia, desfilando por vez primera en 2009.

Nuestra Señora de la Amargura: La Semana Santa ofrece infinidad de “Dolorosas” que responden a distintas advocaciones y a dos versiones, la de María, de píe, frente al hijo muerto, mostrando su aflicción, con abigarrados vestidos de encaje y brocados; y María desplomada, con mirada desgarradora dirigida a su hijo yacente. Surcan su rostro juvenil lágrimas hechas con gotas de cristal y pestañas naturales. Las manos unas veces están abiertas y otras plegadas. De una mano cuelga un pañuelo para enjugarse las lágrimas. Otras veces se adhieren al pecho para mostrar aflicción. A partir del siglo XVII se añade un corazón atravesado por una espada o cuchillos en número de cinco o siete, según simbolicen los cinco misterios dolorosos o los siete dolores. Generalmente, las “Dolorosas” cierran los cortejos procesionales.

La Virgen de la Amargura es obra del escultor sevillano D. Antonio Catillo Lastrucci, realizada en 1952, aunque existió una anteriormente que fue destruida durante la guerra. Llevó un manto verde bordado en oro, adquirido en 1955, con el que ha estado desfilando hasta el estreno del nuevo en el año 2009. En 1994 se le borda la saya y la toca, realizadas por García y Poo. La imagen corresponde al tema tradicional de vírgenes dolorosas de facciones suaves y equilibradas; la boca entreabierta y la mirada hacia su hijo nos trasportan al mundo del dolor, las manos están ligeramente abiertas, en expresión de exclamación, una de ellas porta un rosario. Posteriormente fue restaurada en 2002 por D. Antonio Joaquín Dubé de Luque.

Desde el año 2003, sale portada a hombros por dos turnos de 50 cofrades cada uno. El trono fue ralizado en los talleres de D. Ramón Orovio de la Torre, de Torralba de Calatrava, y su saya de tisú bordado en oro y manto “colorao” bordado en oro, en el que aparece el escudo de la Cofradía y en los laterales aparecen unos medallones con las estaciones del vía crucis bordados en hilo de seda de distintos colores, también lleva un enrejado con flores de lis que significa la realeza de María, que han sido confeccionados en los talleres Virgen de la Salud de Alcázar de San Juan por D. Jesús Díaz Hellín Gudé. El manto desfiló por primera vez en la Semana Santa de 2009.

Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno

Niño Jesús: Se desconoce tanto la fecha de su realización como el autor del mismo, pero ya en las ordenanzas de 1766 y en su ordenanza II, se habla que la Cofradía poseía dos imágenes a parte de la del titular, que son la imagen de la Virgen y la del Niño Jesús.

Con el paso del tiempo la imagen ha sufrido varias restauraciones; se tiene conocimiento que en Junio de 1962 fue restaurado por D. José Rabasa Pérez, posteriormente en 1987 es restaurado por el autor de las actuales andas.

Ya a principios del año 1993 volvía a ser restaurado por las RR.MM. Mínimas de Daimiel, y actualmente en el año 2012 es restaurado por la restauradora gaditana, Doña Esperanza Fernández Cañero, en su taller que se encuentra ubicado en la capital hispalense.

La imagen desfila en la procesión del Viernes Santo vestido con túnica de terciopelo morado bordado con hilo de oro, obra de las RR.MM.

Carmelitas Descalzas en el año 1984, con cíngulo de cerda, corona de espina y cruz entre las manos, representado que Jesús ya desde su infancia era conocedor del destino que le tenía deparado el Padre. 1989 año en las que estrenó las actuales andas siendo obra de D. Manuel Feria del Río. En la procesión del Corpus Christi del año 2016 la Imagen del Niño Jesús, volvio a procesional en sus antiguas andas de madera con cúpula como lo hacía años atrás, siendo recuperadas y dispuestas gracias al gran trabajo altruista de los hermanos.

Coronación de Espinas: Conjunto artístico formado por seis esculturas, obra de D. Darío Fernández Parra en el año 2015.

Este nuevo misterio de Coronación de Espinas de Ntro. Padre Señor Jesucristo sustituye al anterior que data de los años sesenta del pasado siglo realizado por D. José Lozano Roca. El actual lo conforman seis imágenes, con una principal, Jesucristo sentado, maniatado, flagelado y con la clámide puesta sobre un hombro, acompañado de seis por dos soldados romanos y tres sayones judíos.

La escena representada refleja el instante preciso en que Cristo, es coronado de espinas por un soldado romano que alzando las enredadas y afiladas púas se dispone a colocarlas en la cabeza de Ntro. Padre Jesús. Un sayón judío está prevenido para nada mas ser colocada la corona proceder a golpe de palo a su ajuste y otro soldado romano sentado en el suelo se prepara para ofrecer una caña que sirva de cetro al recién coronado “rey de los judíos”. EL resto de la acción lo complementan otros dos sayones que en actitud de falsa sumisión, de rodillas e incluso con uno de ellos con los brazos igualados en alto, se burlan claramente tratando de ridiculizar lo más posible a Jesucristo.

Este misterio, ha sido realizado íntegramente por el escultor imaginero sevillano Darío Fernández Parra y en el se incluyen seis figuras de talla completa, de bulto redondo, realizadas en madera de cedro, policromadas siguiendo la técnica tradicional de empleo de óleos, pigmentos y cera natural.

Los apliques que luce el trono sobre el que desfilan las imágenes son obra de D. Faustino Sanz Herranz.

Jesús ante Pilatos: La Cofradía poseía este paso obra de obra de D. Francisco de Pablo quedando totalmente destruido en la guerra civil; varios años después y con el afán de recuperar lo que se poseía antes de 1936, se estudió la posibilidad de adquirir este paso aunque se barajo también la posibilidad de que fuesen el paso de Coronación de espinas o el paso del Prendimiento.

Para ello la Junta Directiva se puso en contacto con varios imagineros para que envíen bocetos y precios, entre ellos, D. Federico Coullaut y Valera, D. Antonio Castillo Lastrucci, Hija de D. Francisco de Pablo y D. José Rabasa Pérez, seleccionando a este último el 14 de diciembre de 1953.

Este paso desfila por primera vez en la Semana Santa de 1957, montando el mismo D. José Baeza Herreros y D. Julio Aguirre, el trono es del mismo autor en madera estucada y repujada en pan de oro. En 1987 encontrándose el dosel en mal estado, se cambia por otro nuevo por las RR.MMM.

Carmelitas Descalzas. A finales de 1995 y principios de 1996 se restauran las imágenes por estar en mal estado, este proceso fue realizado por D. Suso Dorrego, cambiando a su vez el suelo del paso asemejándolo al de un patio romano. Ya entrado en siglo XXI d.C. en el año 2007 es sustituido el sitial y dosel, y el suelo del paso por estar en mal estado, siendo realizado el nuevo sitial y suelo del paso por D. Luis Priego Priego, licenciado en Bellas Artes en la especialidad de Restauración.

Recientemente el misterio ha sido restaurado por D. José María Leal Bernaldez y Doña Esperanza Fernández Cañero, recuperando la policromía original.

Jesús ayudado por el Cirineo: Último paso adquirido por la cofradía, haciendo su primer desfile procesional en el año 1984. El conjuto escultórico fue encargado el 20 de mayo de 1983 por la Cofradía a D. Faustino Sanz Herranz, formado por seis imágenes, que representan a Jesús caido cargado con la cruz y a Simon De Cirene ayudandole a llevarla, además aparecen un miembro del Sanedrín que porta la sentencia, un soldado romano, una samaritana y un niño hebreo.

El trono es realizado por D. Antonio Rivera Sánchez Camacho, si bien todos los apliques y las tallas ornamentales que lo configuran son obra del autor de las imágnes. Estos apliques están realizados en madera de nogal así como también los artísticos colgantes con motivos de frutas que se encuentran en el trono.

Jesús consuela a las mujeres de Jerusalen: Por el gran crecimiento de la Cofradía en poco tiempo se ve la necesidad a primeros de los años 70 de adquirir un nuevo paso, la Junta Directiva acuerda adquirir el paso “Jesús consuela a las mujeres de Jerusalen”, para realizar dicha obra se escoge a D. Faustino Sanz Herranz que en junio de 1972 entrega diversos bocetos a la Cofradía, la Junta no conforme con ninguno de ellos, acuerda que el grupo escultórico a realizar se haga similar a la estación del Via-Crucis, que recrea esta escena en la Parroquia de Santa María la Mayor, enviándole entonces una fotografia al Sr. Sanz Herranz.

Una vez obtenida la aprobación del Sr. Obispo para la adquisición del paso, es el 15 de diciembre de 1972 cuando se envía el contrato firmado a D. Faustino Sanz Herranz en donde figura una cláusula para entregar el paso en la próxima Semana Santa. Desfiló por primera vez en la Semana Santa de 1973 compuesto por cinco imágenes: Jesús cargado con la cruz consolando a un grupo de tres mujeres, y un saldado romano contemplando la escena, todas realizadas en madera de pino de Valsain con un tamaño de 1,70 m de madera seca completamente limpia de nudos.

Las figuras están tratadas a la cera virgen, patinadas con talco y tierra verde, destecar que todo es tallado en bloque incuso las manos. Todas las tallas están realizadas en madera de pino Valsain, siendo la madera completamente limpia de nudos y estando tratada a la cera virgen, patinadas con talco y tierra verde.

El trono en un principio liso se transforma en el año 1985 por D. Antonio Rivera Sánchez Camacho añadiéndole apliques del paso de Jesús ayudado por el Cirineo, con motivo de armonizar todos los pasos existentes.

Actualmente este paso desfila en la procesión, sobre ruedas, acompañado de dos turnos de ocho hermanos/as por riguroso orden de antiguedad, portando el relevo un banderín al igual que los demás pasos de la Cofradía.

Veronica: Es una de las imágenes más antiguas de la cofradía que llegó a Daimiel para la Semana Santa de 1942, obra realizada por D. Francisco de Pablo en tamaño natural siendo talla completa y policromada.

En 1976 son sustituidas las andas en las que desfilaba por las antiguas de Nuestro Titular que eran obra de D. Jerónimo Lerga, dichas andas han venido desfilando hasta el año1995 ya que en el año 1996 se adquieren unas andas en talla de madera para la Verónica, uniformando definitivamente todos los pasos de la cofradía.

Estas andas son obra de D. Suso Dorrego, presenta ocho sobrerrelieves tallados en madera de nogal representando pasajes de los evangelios, sustentando la peana donde se asienta la imagen cuatro hornacinas con los evangelistas.

Ntro. Padre Jesús Nazareno: La imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno, junto con la Virgen de las Cruces Patrona de Daimiel, constituyen las dos imágenes a las que el pueblo le tiene más devoción. Ntro. Padre Jesús Nazareno es el titular de la Cofradía y se desconoce la fecha de realización así como el autor que lo talló.

La imagen es en talla de madera policromada y representa a Jesús caido y cargado con la cruz. De la imagen original se conserva la cabeza, ya que el resto fue destruida durante la Guerra Civil, en el año 1940 y tras la reorganización de la Cofradia D. Federico Coullaut y Valera, fue el escultor que restauró la imagen de Jesús. Hasta el año 1991, no se vuelve a restaurar la talla de Jesús Nazareno, siendo en esta ocasión D. Luis Priego Priego, Catedrático de restauración en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.

El trono sobre el que desfila la mañana del Viernes Santo constituye una magnifica obra de arte de D. Faustino Sanz Herranz, realizado en maderas finas de la Guinea Española: eleón, agke, samanguila, embero y haya estufada.

Está formado por bajorrelieves que representan pasajes de la vida de Jésús tallados todos en madera de nogal sobre macizo y sin piezas postizas, separando cada bajorrelieve se sitúan pilastras decorativas con elementos frutales y hojas en madera de nogal, en las cuatro esquinas del trono aparecen cuatro ángeles en actitud orante junto con los cuatro Evangelistas.

Virgen del Primer Dolor: Tras la reorganización de la Cofradía y después de la restauración de Jesús Nazareno, en 1941 se adquiere la imagen de la Virgen obra de D. Jose Rabasa Pérez. En 1989 se restaura la imagen de la Virgen, no resultando ésta satisfactoria, se encarga la actual imagen de la Virgen del Primer Dolor obra de D. Luis Álvarez Duarte en 1990, talla realizada en madera de caoba y el resto en cedro del Canadá.

La actual imagen fue bendecida por nuestro paisano y sacerdote D. JOaquin Moreno-Chocano Simal, durante el Septenario del año 1990. Hasta el año 1969 la Virgen desfilo en las antiguas andas de Jesús realizadas por D. Jerónimo Lerga.

El actual trono de la Virgen es de caresterísticas similares al de Ntro. Padre Jesús Nazareno, también realizado por D. Faustino Sanz Herranz en el año 1976. Todos los bajorrelieves del trono realizados en madera de nogal, representan pasajes de la vida de la Virgen, a los dos lados de la Virgen se sitúan dos ángeles también en talla y madera de nogal.

Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de los Dolores

San Juan: Fue entre los apóstoles el predilecto de Jesús, elegido para que se hiciera cargo de su madre. Descansó en el pecho de Jesús en la Santa Cena, estuvo presente en el calvario junto a la Cruz y acompaño al Pedro a ver el Sepulcro vació. El significado de su nombre es “gracias de Dios” (en quien esta la gracia). La imagen primitiva realizado por Juan Absuara Ramos se perdió durante la Guerra Civil y el actual es obra de José Rivas en 1944, siendo la segunda imagen que procesiona con la cofradía. Iconograficamente se le reconoce por una característica común, lleva un manto verde y una túnica roja, es un personaje barbilampiño, de cabellos largos y belleza clásica.

En 1992 es restaurado por el daimieleño Miguel Carmona. En 2001 se encarga un estudio a la restauradora madrileña Mercedes Martín de la Sierra ante los problemas de policromía de la talla en cara y manos, restauración que se llevo acabo en 2002, realizándosele diversos retoques en el año 2004.

El trono tallado sobre el que procesiona es obra de Justo Sánchez-Montañés Ruiz de la Hermosa realizado en el año 2003.

Paso de la Elevación: Originariamente Enclavación de José Rivas en 1944, transformada en el paso actual por D. Germán Romero del Hombrebueno en 1956,a lo largo de la historia ha sufrido varias restauraciones, la principal la transformación de paso de la enclavación a éste.

Después ha sido restaurada su policromía varias veces las últimas en 1996 por Rafael Barrera Carrera y en 2003 por Mercedes Martín de la Sierra. El Chasis hubo que cambiarlo por su elevado peso (era el de un camión) por uno más liguero hecho en Orfebrería Orovio en Torralba de Calatrava.

El plafonado se le cambio en 1996 por estar totalmente carcomido, con tallas de Antonio Garrido de Almagro, posteriormente al cambiársele el chasis en 2005 se le paneló en la manera que está actualmente.

María Magdalena: El nombre significa: María mar amargo, iluminada o iluminadora; Magdalena tenida por rea, fortificada, magnificada; con sus lágrimas lavó los pies de Cristo, los secó con sus cabellos, los ungió con perfumes y fue la primera en aquel tiempo que hizo solemne y pública penitencia, permaneció junto a la Cruz de Cristo durante su pasión. Veló el sepulcro y fue la primera persona a la que se apareció Jesús después de su Resurrección.

Sabemos que esta imagen desfila hasta el año 1940, obra del escultor José Rivas, y aunque dejó de procesionar alrededor de 1955, en el año 1996 vuelve a desfilar. Su mal estado de conservación hizo que se intentara su restauración, aunque la falta de presupuesto motivó que dicha restauración fuera realizada por los alumnos de 5º curso de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid bajo la supervisión de D. Luis Priego en 1999, volviendo a procesionar en la Semana Santa del año 2000. El trono actual es de Lázaro Muñoz Muñoz realizado en 2001.

Cristo de la Expiración: Esta talla fechada en el Barroco Español en torno al año 1600, ha sufrido muchas restauraciones. La última restauración es de Luis Priego Priego en 2000, dándole a la talla el aspecto real ya que anteriormente estaba recubierto de una gran cantidad de clavos y yesos, por lo que constantemente se le abría la policromía.

Estando ocultos ciertos detalles del cuerpo original, aunque cabe decir que la anterior restauración, estéticamente, era muy buena, pero secuestraba la talla original, debajo de ese manto de yesos.

El trono se le cambió en 1999, pasando a portarlo en hombros. El chasis se realizo en el taller de Paqui Baeza, la Carpintería como la de la Virgen y Elevación por Pedro Martín Yébenes. Las tallas fueron realizadas por Luis Medina, se compone de las 14 estaciones del Vía Crucis, más dos plafones simbolizando a San Juan y la Magdalena.

Encima de la Carroza van los cuatro evangelistas corpóreos y en las esquinas motivos florales. Toda la Obra en si, supuso un gran esfuerzo para la hermandad, ya que se trata de una gran obra de arte, de mucho valor.

Ntra. Sra. De los Dolores: Obra del imaginero valenciano Francisco de Pablo en 1946, pasándose a llamar desde entonces, Cofradía del Santísimo Cristo de la expiración y Nuestra Señora de los Dolores. En 1975 se le quito el palio en muy mal estado, del cual sólo quedan dos varales, con los que se hicieron las varas de los faroles viejos, del resto, esta Junta no tiene noticias, quizás se hayan destruido anteriormente a 1995 por su mal estado.

Palio que se le vuelve a poner en el año 2002, esta vez de color Burdeos con 12 varales, el palio fue hecho en los talleres de Mariano Martín Santonja en Sevilla y los varales y el chasis en los talleres de Orovio de Torralba de Calatrava. En 2004 se le acoplan al nuevo chasis hidráulico, tallas con escenas de la vida de la Virgen: La anunciación, la visita a su prima Santa Isabel, la adoración de los pastores, la huida a Egipto, la presentación en el templo, El encuentro con su hijo en la pasión de Cristo, La Crucifixión, El entierro de Jesús, la coronación de la Virgen, la venida del Espíritu Santo, La subida a los cielos. realizadas por Luis Medina al estilo de las que lleva el Cristo de la Expiración. En el año 2006 se le acopla la candelería, con velas de cera, realizada en los talleres de Orovio en Torralba de Calatrava.

En el año 1996 se le hace vestido nuevo para la procesión en las Carmelitas, con el tiempo ha quedado para vestirla en la capilla. En el 2002 se le compra mantilla nueva en Almagro En el año 2002 se le compra vestido nuevo para la procesión realizado en los talleres de Mariano Martín.

Cofradía del Santísimo Cristo del Sepulcro

la Piedad: Va a ser uno de los pocos pasos que no va a tener un precedente antes de la guerra, es decir, su creación se produce después de la guerra civil, sera encargada al imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci en acuerdo de cabildo de 1958, realizando el primer desfile en 1960.

La composición se centra en torno a los personajes centrales de la Pasión: Jesús muerto y la Virgen Maria, su madre. También encontramos las Cruz como elemento decorativo esencial para la puesta en escena del fondo paisajistico.

La figura de San Juan que acompañaba a la Piedad hasta que por acuerdo de cabildo de 1995 se decidió que dejara de salir por desmerecer ante la calidad artística de la Piedad. En el año 1999 se acuerda restaurar este paso, realizando el encargo al jefe de la escuela-taller de la Diócesis de Madrid, D. Raimundo Cruz Solis. En 2002 se presenta el boceto del Trono, que sera realizado por D. Manuel de Guzmán de Bejarano, natural de Sevilla, procesionando en la Semana Santa de 2003. En el año 2010 con motivo de los 50 años desde su llegada a Daimiel se realizó una salida extraordinaria de la Piedad por los alrededores de su parroquia de San Pedro Apóstol.

Stmo. Crsito del Sepulcro: Este paso, el que podemos considerar el mas solemne de toda la Semana Santa daimieleña, si tuvo un antecedente antes de la guerra, y al igual que la gran  mayoría de los pasos que poseían las cofradías no logro sobrevivir a lo estragos de la guerra, tan nefasta para nuestro patrimonio religioso, cebándose, sobre todo, en nuestra escultura procesional.

El Cristo del Sepulcro se vuelve a encargar nuevamente al escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci, que nos presenta a un Cristo muerto de gran calidad artística cubierto con el paño de pureza, realizado en el año 1942.

En mayo de 2006 el equipo de restauración de escultura del Estudio-Taller de restauración del Arzobispado de Madrid, recibe el encargo para el estudio y restauración del Cristo del Sepulcro. En noviembre de ese mismo año, la imagen es transportada a Madrid, siendo entregada la imagen a la Hermandad en Marzo de 2007.

Un año después, en 2008 se lleva a cabo la restauración de los Ángeles de este paso, encargo realizado a las Reverendas Madres Mínimas de nuestro municipio. El trono es realización de lo hermanos Rivas sobre el boceto de Jose Lopez Coca.

Este paso como tanto otros de la Semana Santa Daimieleña, fue sufragado después de la guerra por D. Bernardo Fisac Martín Bandujo, persona a la que tanto las cofradías como los daimieleños le debemos el poseer hoy en gran medida una Semana Santa de tanta calidad.

Cofradía Nuestra Señora de la Soledad

El regreso del sepulcro: Este paso que realizo su primer desfile procesional en 1994, obra del escultor Luis Medina, representa a las figuras de San Juan, Maria Magdalena, Maria de Cleofas y Maria, la madre de Jesús. Las figuras se encuentran sin policromar. La composición de este paso nos muestra el regreso del sepulcro donde han visto depositar el cuerpo de Cristo muerto, mostrando sus rostros llenos desolación.

Ntra. Sra. De La Soledad:  La imagen antigua de la Virgen de la Soledad desapareció en la Guerra Civil, salvándose únicamente el manto de terciopelo negro bordado en oro.

La imagen de la Virgen que hoy contemplamos, es donación del hermano de la cofradía D. Ernesto García Muñoz Fernandez de Yepes en el año 1940, encargada al daimieleño Juan D’Opazo. Es esta, al igual que la mayoría de las vírgenes daimieleñas, una imagen de vestir, en la que solo cabeza y manos se encuentran talladas.

La ultima restauración realizada a la titular de la cofradía se le realizo en el año 2009, encargándosela al imaginero cordobés D. Francisco Romero Zafra. En ella se buscaba restituir tanto el cuerpo como la policromía de la talla.

Cofradía de María Desolada Reina de los Mártires. Hermandad provincial del Silencio

Cristo de la Buena Muerte: Es este Cristo la primera de las imágenes que participa en el desfile procesional. Se trata de una imagen de Cristo muerto realizada por los talleres Garin en el año 1985, tallada en madera sin policromar. De estilizada figura es portada a hombros por los cofrades durante el desfile. En 2016 se le hizo una nueva  Capilla/ Dosel de Tela, en colores rojo y negro, Galón Dorado, Piedra de Valdepeñas en el zócalo, instalación eléctrica, pintura y pulido de suelo.

Divino Niño de la Pasión: Encontramos en este paso, realizado por José Rivas en 1968, representa todos los atributos de la Pasión del Señor: corona de espinas, columna y azotes de la flagelación, cruz, clavos, esponja y la lanza, también componen el paso las treinta monedas de Judas, el gallo de la negación, jarro, palangana del lavatorio de las manos de Pilato, el velo de la Verónica, la Túnica sin costura y los dados que sirven para echarla a suertes, el martillo que introduce los clavos, la escalera y las tenazas del descendimiento de la cruz.

La mayoría de estos elementos son citados en la narración neotestamentaria de la Pasión, aunque también los podemos encontrar en fuentes apócrifas El paso se abre con la figura de San Juan, al tiempo que los citados atributos se distribuyen a lo largo de lo que seria el calvario, rematado este con la cruz de Cristo y las de los dos ladrones. A los pies de ese calvario se sitúa el “Divino Niño de la Pasión”: con paño morado, prefiguración de la Pasión de Cristo.

El trono fue reemplazado en el año 2000, coincidiendo con el cincuentenario de la fundación de la cofradía, siendo realizado este por Santos Pastor.

María Desolada: Es esta la ultima de las Vírgenes que procesionan en la Semana Santa Daimieleña. María Desolada es la única de las Vírgenes daimieleñas que es imagen de talla completa, aunque únicamente se encuentra policromadas la cabeza, manos y pies.

A pesar de no ser una imagen de vestir luce un vestido negro bordado, del más riguroso luto por la muerte de su hijo. Va sobre trono de plata, realizado por los talleres Orovio de la Torre en el año 1996.

La imagen del escultor José Rabasa Pérez, nos presenta a la Virgen como su advocación indica, con un rostro que no refleja sino desolación, la Virgen esta rota de dolor por la perdida del Hijo. Una escultura bellamente trabajada que pese a los dulces rasgos de la cara de la Virgen transmite a los fieles esa sensación de angustia y desolación.

En el manto de la Virgen, de terciopelo negro, se representan bordadas estrellas, simbolizando a lo mártires. En septiembre de 1969 se realizó la adquisición de siete cruces penitenciales, que representan los siete dolores de la Virgen, que forman parte del desfile procesional.

Jesús Resucitado

Jesús Resucitado: Donación Anónima, 25 de abril de 1983. En abril de 1983 se produjo la donación anónima de la talla del Cristo Resucitado, que preside el altar mayor tanto de la parroquia de Santa María la Mayor como de San Pedro Apóstol, desde el domingo de Resurrección hasta el día de la Ascensión.

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