MISTERIO Y PASIÓN DE UN PUEBLO

 Los que vivimos en Daimiel en Semana Santa, cada cofrade asume con precisión la imagen que Cristo vino a enseñarnos al mundo y por ello hace en si mismo un discípulo fiel y se convierte en instrumento de la creencia viva en el mensaje, en la esencia viva del ser: Ser hijos y testimonios de fe.

Este es el fundamento de nuestra grandeza, de nuestro misterio y nuestra forma de vivir la Pasión. Pero tan alta vocación exige de cada uno de nosotros vivir siempre en gracia de Dios, en ausencia y lucha contra la insolidaridad de la tierra, en la cual, por la gracia de Dios somos todos hermanos en Cristo e hijos de un mismo Dios

Por lo tanto, nuestra doctrina es, ha sido y será, vivir como hermanos de Cristo, por propia naturaleza, hermanos de manera especial.

En esta especial verdad, hacemos una reflexión a todos los hermanos de Daimiel, pues a veces llevados por nuestra fe y nuestra pasión cometemos el error de defender a capa y espada pasajes del mismo mensaje.

¿Es el significado de cofrade, el amor?¿Pensamos en como nos ven los escépticos: mirad como se aman o como se enfrentan?¿Hijos fieles de la iglesia o interpretes especiales del mensaje?

Todo ello, confieso, que me llena de temor, por mí y por mis hermanos cofrades, con la confianza plena
que caminamos decididos y generosos hacia la casa del Padre. Y con
ello, debemos decir que el compromiso con la justicia, con los pobres del mundo, por la paz, por la igualdad social y económica, es una meta legitima a conseguir y a catequizar.

Nuestra Semana Santa, nuestras procesiones, es una esperanza vivida en nuestros corazones, al lado de nuestra Madre, la Virgen de la Esperanza (Dolorosa, Desolada, Amargura, soledad, Piedad) QUE HA LLEVADO A SU PLENA EXPRESIÓN el ejemplo perfecto de amor por sus hijos.

 Angel Arcís García-Muñoz

RELIGIOSIDAD POPULAR

Hablar de religiosidad popular o hablar de procesiones, de catequesis en la calle, puede conllevar cierto riesgo, por un lado, si haces demasiado énfasis en ello, se te pueden volver los esquemas de ciertos sacerdotes contra ti, si por otro lado, haces el mismo énfasis entre los hermanos de las cofradías para que vivan más la religiosidad dentro del Templo, puedes encontrarte con bastantes desplantes.

Ante ello, nos preguntamos: ¿Abandonamos un lado para abonar el otro o todo lo contrario?.

Sencillamente, creemos, que como Cristo es el centro de ambas “Contradicciones”, las dos llevan razón, lo difícil es el punto de encuentro de estas razones. Por ello quiero transcribir lo que editamos en nuestra Guía de Semana Santa 2001, que creo que aclara muchas cosas:

“Cada cual se acerca a la S. Santa con su peculiar modo de vivirla. Nuestros ojos, en este caso en que existe un componente apasionado, deben ser los que transmitan diferentes emociones al corazón. O quizás todo sea al revés: la forma de sentir nace en el corazón y es nuestra vista la que transmite al cerebro las sensaciones. En fin, nos podemos asomar a la S. Santa contemplada como un espectáculo, porque es una «fiesta», vocablo que por ser de origen latino se interpreta como «día que la Iglesia celebra con mayor solemnidad que otros». Si se toma usted la molestia de consultar el Diccionario de la R. A. Española verá que la acepción de fiesta como «regocijo» y «diversión» viene poco más tarde.

La Semana Santa es, pues, motivo de fiesta que nuestros antepasados, los que conocieron la exacerbación religiosa que provocó el Concilio de Trento, plasmaron en esculturas con escenas de la Pasión de Cristo que sacaban a la calle en procesión. La Semana Santa de hoy viene de entonces, siglo XVI, y fue una provocación religiosa. Podemos contemplarla con los ojos del arte, por la belleza que emana de sus figuras, muchas de ellas ejemplares de gran perfección. Podemos espantarnos con lo que tiene de remembranza de unas costumbres que imponía un tipo de justicia que se ejercía con frecuencia y en la que participaba el pueblo, o ver el lado social de un tiempo pasado en los conflictos religiosos y racionales que se solventaban a golpe de cruz. Podemos ver en la Semana Santa la historia que sacamos a la calle, incluso, el argumento del poder terrenal que se perdería por la llegada del Ser más poderoso que se llevaba de calle a las masas. Elijan lo que más les acomode. Pero elijan bien y respeten a los demás su decisión y el modo de vivirla.

La S. Santa tiene muchos rostros y formas de verla y sentirla, Daimiel lo sabe y por supuesto la vive.”

Nos planteamos la cuestión, por tanto, si todo en estas fechas es signo de religiosidad, pensar que no lo es, que pudiera ser reclamo turístico o folclore, sería una visión chata de lo que significan los “Pasos” que durante estos días se ven en todos los rincones de España. Estas manifestaciones son otro signo más de cómo un pueblo expresa su religiosidad, que no tiene por qué necesariamente ser triste, negra y de riguroso luto. La Pasión de Jesús, es el punto central de la Semana Santa y las imágenes de las cofradías intentan acercarnos un poco más a Él y a su Madre. No es folclore ver a miles de nazarenos haciendo sus estaciones de penitencia, ni observar a cientos de hermanos portando pesadas cruces y cadenas, o llevando a pesados pasos a hombros. En la inmensa mayoría de los casos es una convicción íntima de que con ese actuar se tiene un encuentro más personal con Jesús.

 Angel Arcís García-Muñoz

DECLARACIÓN DE LA SEMANA SANTA DE DAIMIEL COMO DE INTERÉS TURÍSTICO REGIONAL

Cuando nos ponemos a preparar el amplio dossier, la mayoría de las veces, los distintos miembros que lo hemos preparado, no hemos sabido por donde empezar.

¿Qué teníamos que decir de nuestra Semana Santa para convencer a otros de la grandeza de la misma? Y en esta pregunta, se nos venía a la cabeza, una frase, que dijo un poeta: No sé escribir de la gente a la que más quiero.

No sé escribir de mí, ni de lo mío y sin embargo debo de hacerlo,… pero es que la Semana Santa corre de tal forma por mis venas que se puede decir que es mi propia sangre la que procesiona por las calles de Daimiel.

¿Y que puedo decir de mí, que puedo decir de mi pueblo, que puedo decir de mi Semana Santa?.

Daimiel, conocida la ciudad, hoy, por como se lucha por nuestros recursos naturales, por su emblemático Parque Nacional de las Tablas, sufrido paraje, que no han podido derribar los acontecimientos de los últimos 30 años.

Daimiel, anteriormente se conocía por su Semana Santa. Trasmitida de generación en generación y casi de boca en boca por los daimieleños que tuvieron que emigrar de esta tierra suya hasta el último rincón de España y de Europa para dar a los suyos la razón de una vida mejor lejos del hogar.

Nunca ha sabido esta ciudad, donde se ensancha el horizonte, pregonar su Semana Santa por los vientos de esta piel de toro, o es que acaso no querían, no queríamos hacerlo. Daimiel declaraba su Semana Santa a golpe de revistas locales como de Interés Religioso Vivencial y ante el Sr. Obispo de Ciudad Real a golpe antifolclórico de Religiosa Vivencial, en las afirmaciones de éste, en el sentido de que la Semana Santa había perdido su norte.

Y nos quedábamos en la creencia de qué solos, mantendríamos la especial vivencia y el fabuloso acontecimiento de perpetuar lo nuestro inmaculado.

El tiempo, quita y da razones, y hoy, afianzados en nuestra fe, encorajinados por lo trascendental del mensaje, deseamos abrirlo a todos, ¿Porqué encerrar entre las fachadas de nuestro pueblo, lo hermoso, lo grande, lo real, nuestra Pasión, nuestra catequesis, nuestra cultura,…? ¿Acaso tenemos miedo de no saber trasmitirlo? ¿Acaso no tenemos fuerza para mantener nuestras raíces, nuestras convicciones, nuestro orgullo, ante la gente? ¿Acaso no lucharon los Cristianos por su vida en la primera etapa? ¿De qué entonces teníamos miedo para encerrarnos en estas calles con sabor a Vía-Crucis?

Estoy convencido, como nazareno primero y presidente de la cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de los Dolores después,que todos aquellos que quieran participar con nosotros en estas vivencias, sabrán respetar y vivir en el respeto de lo que se trasmite y es más, creo, que estamos en condiciones de ayudar a entender el mensaje que Cristo procesionó en la Vía Dolorosa de Jerusalén.

Las procesiones de Daimiel, lejanas del concepto barroco de Andalucía, más bien cercanas a Castilla, han sabido mantener su propia raíz, su propia idiosincrasia y si se me permite su propia religión.

La primera procesión, como he referido más arriba, se realizó en Jerusalén, para dar muerte posteriormente a un reo, que su único defecto fue proclamar por toda Galilea la llegada del Reino de Dios, la llegada del Reino de la Paz, y la gente de entonces, como la de hoy no le entendió.

Esa es la grandeza de nuestra Semana Santa, recordar cronológicamente, uno a uno, toda la pasión de ese Reo, y en Daimiel la gran mayoría si lo entiende, no en vano hay 12.000 penitentes por sus calles en estas fechas y son otros 15.000 cristianos, hijos, amigos y conocidos de Daimiel, que vienen a ver esta catequesis en la calle, que vienen a ceñirse el capirote, a vestirse su túnica, desde cientos de kilómetros, para posteriormente, en muchos casos, regresar nada más terminada la procesión, su procesión.

Cadenas, pies descalzos, cruces enormes de más de 50 o 60 kilos, noches sin dormir, penitencia, oración, lágrimas, dolor, y también fiesta, ¿Por qué no?

Misterio y Pasión de un pueblo, Daimiel ha hecho, un vivir de su Semana Santa, una cultura propia, cultura musical única que se pregona sólo en estos días, piezas musicales como Flagelación, Niño perdido, Expiración, Borriquilla, Virgen de los Dolores, San Juan, Corbatos, Capuchinos, Santa Cena, Es mi Jesús, hechas por daimieleños notables para notables cristianos daimieleños, amigos y conocidos.

Una cultura culinaria propia: barquillos, roscutreras, pastas, dulces en general, símbolos de las fechas.

Una cultura del ocio, del recreo, de la Pasión y de la fe, Daimiel, las amas de casa de Daimiel, preparan toda la semana para estos días, estos días no se puede perder tiempo en estas menudencias de la vida, hay que confortar el Espíritu con el dolor y la Salvación del mundo en la Resurrección de Cristo.

Trabajo de todo un año, que se representa en unos días, las Juntas directivas de las cofradías se afanan en preparar la catequesis los trescientos sesenta y cinco días de cada año, arreglan los pasos, adquieren o reforman otros, editan sus revistas, procuran de su financiación, nombran sus cabildos, sus hermanos mayores, sus actos religiosos, etc.

Todo esto hace que en la calle se encuentren piezas de gran valor, que todo el día están expuestas en las iglesias, El Cristo de la Expiración pieza del Barroco Español, datada en 1650, de la Escuela de Alonso Cano, Jesús Nazareno de las mismas fechas y atribuida a Montañés, La Piedad, el Cristo del Consuelo, el Cristo de la Columna, el Cristo del Sepulcro de Castillo Lastrucci, Jesús habla a las mujeres de Jerusalén, el Cireneo de Faustino Sanz Herranz, El Trono del Cristo de la Expiración y el regreso del Calvario de Luis Medina, Vírgenes de ilustres imagineros como el daimieleño Juan D’Opazo, o de Rabasa o de Pablos, la Elevación de la Cruz, San Juan, La Magdalena, La Borriquilla de José Rivas, entre otros.

Ello ha hecho, que a pesar de no darle la publicidad que se debería haber realizado, se conozca en todos los rincones de España, síntoma de ello, es que en periódicos de tirada nacional, como es la Razón, venga la Semana Santa Daimieleña en la Guía que este periódico ha hecho de las principales procesiones en España, con un amplio espacio, superior al que le dedica a Cuenca, y que de Castilla la Mancha sólo nombre ellas dos.

Este es el afán que nos lleva ahora: Intentar que todo el pueblo de Castilla la Mancha y de España conozca la Semana Santa de Daimiel, crea en la religiosidad, la fe, la hermandad, la sociabilidad de este pueblo manchego por los cuatro costados, castellano por excelencia y raíz profunda y trabajadora, que abre los brazos al visitante y le transmite los valores del Mensaje. Este es el afán que nos ha hecho conseguirlo, así es y así lo ha reconocido la Consejería de Turismo de la Junta de Castilla la Mancha

Como fue el Proceso:

El pasado día 14 de junio, se presentó el dossier, en manos del anterior secretario de la Junta de Hermandades, D. Ángel Arcís García-Muñoz, acompañado del Presidente D. Joaquín Martín Consuegra y los vicepresidentes Jesús Martín Consuegra y Francisco Córdoba Loro, al Sr. Alcalde de Daimiel D. José Manuel Díaz Salazar y al Concejal de Turismo D. Rafael Cabanillas, que durante el mes de mayo y junio lo confeccionó, junto con otros miembros de la propia Junta directiva (el presidente y vicepresidentes antes mencionados, D. Andrés Márquez, D. Joaquín Sánchez y D. Luis Alberto Roncero, tesorero, vicetesorero y vicesecretario respectivamente), para que nuestra Semana Santa sea declarada de Interés Turístico Regional. El Sr. Alcalde de la localidad D. José Manuel Díaz Salazar, que en presencia del Concejal D. Rafael Cabanillas lo acepto y lo elogió, en este amplio dossier, se recogen todos los aspectos de nuestra Semana Santa, además de otros de carácter general de Daimiel y de su entorno, sus costumbres, sus tradiciones, su gastronomía.

No sólo de estos últimos años, sino de años bastante remotos, hay documentación aportada por hermanos de años como 1950, etc.

El Sr. Alcalde lo llevó a pleno municipal el día 2 de julio de 2001, para que sea ratificado por el mismo, y con este requisito, presentarlo en Toledo, en la Consejería de Turismo, para que a nuestra localidad le sea otorgado el primer título de esta categoría. Daimiel se lo merece y nuestra Semana Santa también.

Como decíamos en el apartado anterior, el dossier elaborado por esta Junta de Hermandades para que la Semana Santa de Daimiel sea declarada de Interés Turístico Regional, fue llevada a Pleno del Ayuntamiento de la localidad el día 2 de Julio, volviéndose a ser elogiado por la corporación y siendo aprobada su tramitación a la Consejería de Turismo por unanimidad de los ediles daimieleños.

Desde esta Junta nos congratulamos de la unanimidad del Pleno, síntoma inequivoco de que todos los daimieleños, están con su Semana Santa, primera fiesta de la localidad, en la que la misma multiplica por dos su número de habitantes.

Durante el verano de 2001, más de cuarenta asociaciones daimieleñas y otras instituciones se adhirieron a la petición de la Junta de Hermandades, asociaciones de vecinos, colegios, Institutos de enseñanza, grupos deportivos, ect. nuestra felicitaciones a todos ellos, demuestran que esta declaración de Interés Turístico es importante no sólo para nuestra Semana Santa, si no para Daimiel en general, ya que no es posible que tanta gente pueda equivocarse.

También durante el verano, el Excmo. Ayuntamiento contrató al personal idóneo, para pasar todo el dossier o parte de él al procesador Microsoft PowerPoint, para poder proyectar las fotografías en pantalla, otra parte la clasificó y la encuadernó hasta un total de siete tomos, que acompañado con los vídeos de Semana Santa: procesiones, actos, ect. y C. D. de audio, hace de todo ello un trabajo muy completo, trabajo que fue presentado a la Junta de Hermandades en el Vivero de Empresas del Polígono Industrial de Daimiel, el pasado día 20 de septiembre de 2001, trabajo que fue muy del agrado de la Junta de Hermandades y que posteriormente será enviado a la Consejería de Turismo de la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, con la cual el Excmo. Ayuntamiento tuvo un primer contacto el pasado 20 de agosto.

Después se envió a C. Real a la Consejería de Trabajo, donde fue examinado. Las noticias que nos iban llegando desde el Excmo. Ayuntamiento es que en esta Consejería ha gustado mucho y emitirán dictamen favorable que acompañará al dossier a Toledo.

 Angel Arcís García-Muñoz