CONSUELO

Sede Canónica: Parroquia de San Pedro Apóstol.

Horario de salida: 22:00 horas.

Itinerario: Plaza de San Pedro, C/Alfonso XII, C/ Monescillo, C/ Prim, C/ Mínimas, C/ Mártires, Plaza de España, C/ General Espartero, C/ José Ruiz de la Hermosa y Plaza de San Pedro.

Lugares recomendados del itinerario: A la salida del Templo Parroquial con el cortejo formado íntegramente desde el interior, y a la vuelta en el silencio de la calle General Espartero y la Plaza de las minimas, bajo el azulejo de Nuestra Señora de las Cruces donde la Escolanía “Divina Pastora” entona cantos al paso del Santísimo Cristo, y al regreso en calle José Ruiz de la Hermosa, aunque todo el recorrido es digno de ver dado el recogimiento y el silencio con el que transcurre el cortejo procesional.

Nombre completo de la Hermandad o Cofradía: Real e Ilustre Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Consuelo.

Fecha de Fundación: Ya estaba fundada el 3 de febrero de 1785 cuando por Real Cédula de Carlos III se une a la Sacramental de Esclavos 32.

Número de Hermanos: 288.

Pasos: Con la actual, son varias las imágenes que la Hermandad ha tenido en propiedad bajo esta advocación, con diferente suerte a lo largo de la historia. La imagen actual del Santísimo Cristo del Consuelo, que representa a Cristo muerto en la Cruz es venerada por los fieles y hermanos es la correspondiente a la talla realizada por el afamado imaginero hispalense Antonio Castillo Lastrucci en el año 1945, Don Bernardo Fisac Martín-Bandujo sufragó las 12.000 pesetas que importo la adquisición de la nueva imagen. En ese contrato, curiosamente no aparece la localidad de Daimiel sino la de Guernica. (ya que Don Bernardo, al ser registrador de la propiedad, se encontraba trabajando en esa localidad en el momento de la firma). Esta imagen de 1,70 metros, responde a la tipología de Cristos crucificados de tres clavos predominante en el estilo “barroco”, en este caso con cruz cilíndrica. Es característica por el desplome que presenta su cuerpo, con los
brazos completamente extendidos, y las piernas ligeramente flexionadas.
Su cabeza se encuentra reclinada sobre el pecho y sus rostro se nos muestra despejado, con mechón derecho del pelo caído sobre los hombros, mientras que el izquierdo deja libre el cuello, la boca entreabierta, los dientes superiores tallados y los párpados también ligeramente entreabiertos. Su anatomía muestra de la distensión de los músculos tras la muerte que refleja el escarnio y sufrimiento durante la pasión. Destacar también el detalle de las venas muy marcadas en todo su cuerpo, la herida provocada por la lanza en el costado y las magulladuras que presenta en la espalda, fruto de la flagelación, y que por lo general pasan desapercibidas a los fieles. Esta imagen fue restaurada en el año 1998 por las Reverendas Madres Mínimas de Daimiel debido al intenso aguacero que afectó a la imagen en la noche del Viernes Santo de ese año, un trabajo perfectamente ejecutado que respetó en todos los aspectos la policromía y talla originales. El trono es obra de los Hermanos Rivas de Santiago de Compostela, en madera de sapelli con relieves tallados a mano y escoltando a la imagen titular las imágenes de los cuatro evangelistas. 

Indumentaria: Túnica, capillo y calzado negro, del lado derecho cíngulo granate y en el izquierdo un rosario. Portarán hachón de cera natural granate. Sobre el pecho el escudo de la Hermandad.

Bordados y atributos de la cofradía: En su recorrido por el Vía Crucis junto con la imagen titular, llevan un estandarte blanco donde se ha bordado el nombre de la hermandad, la corona de espinas y en el interior de la corona, la cruz de Jerusalén, bordada en rojo y 14 estandartes representado en cada unos de ellos los símbolos de la Pasión bordados en hielo de oro.

Presidente: Víctor Manuel García-Pliego López-Astilleros

Hermanos Mayores: Carmen Díaz Salazar Mendiola y Alberto Antonio Trujillo Calderón.

Acompañamiento musical: Trío de música de Capilla.

Composiciones musicales: Para banda de música, “Divino Consuelo” y para capilla musical “Consuelo en el Gólgota”, ambas de José Manuel García Pozuelo.

Forma de portar los pasos: Empujado sobre ruedas por cuatro hermanos.

Asistencia social: La Hermandad, también a pesar de su pequeña nómina de hermanos y, teniendo en cuenta que el presupuesto manejado para el mantenimiento de la Cofradía es muy pequeño, no olvida la labor social como dimensión importante en la vida de hermandad, por lo que, además de colaborar con cuantas iniciativas parroquiales e interparroquiales se celebran en la localidad, mantiene desde el pasado año apadrinados dos niños en Cubulco, Baja Verapaz, Guatemala, por medio de las Religiosas Misioneras Dominicas del Rosario, contribuyendo así al desarrollo de las personas en los países en vías de desarrollo.

Además participo en la construcción del Centro de Pastoral Josefinas de Daimiel y en cuantas obras y acciones es solicitada su ayuda, en Navidad hacen el bingo solidario en la Plaza de España.

Historia: Real e Ilustre Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo del Consuelo: Cuenta la leyenda que la devoción al Santísimo Cristo del Consuelo comenzó en Daimiel a mediados del siglo quince, cuando los litigios entre los vecinos de Daimiel y Torralba de Calatrava por el Santo Cristo de la Consolación, que se veneraba en el pueblo de barajas, situado entre estas dos villas, y que se saldaron satisfactoriamente para ambas partes. Lo que si es cierto es que en 1442 tuvo lugar en dicho pueblo la llamada batalla de barajas, lo que provoco su ruina y posterior despoblación. En las relación topográficas mandadas hacer por Felipe segundo en 1575, mas de un siglo después, en el apartado de la vecina Torralba, se narro con todo tipo de detalles lo sucedido en dicho lugar. Continuando con lo que cuenta la tradición popular, es probable que muchos de los habitantes de Barajas huyeran a las vecinas localidades de Daimiel y Torralba de Calatrava, con lo que se inicio un litigio entre ambos municipios sobre quien debía tener propiedad de la tan venerada imagen, ganando la pugna los vecinos de Torralba, aunque debiendo entregar a cambio una replica a los fieles de Daimiel. Se desconoce la fecha de su fundación, pero la primera alusión conocida data de la Real Cédula de Carlos tercero del 3 de febrero de 1785. La ultima reorganización de que fue objeto esta hermandad data de 1939, tras la contienda civil, mantenido siempre el espíritu que desde tiempo ancestral le es propio. Sin embargo, no fue hasta el 12 de abril de 1947 cuando esta hermandad adquirió la condición de hermandad Pasionaria participando en los desfiles procesionales de Semana Santa. A esta imagen se dio culto en sus orígenes en la Ermita de la Vera Cruz, quedando adscrita al gremio de los artesanos carreteros, hasta que al principios del siglo diecinueve se traslada a la Parroquia de San Pedro Apóstol, donde en la capilla del lado de la Epístola se le rinde culto desde entonces a la diferentes imágenes con que han contado la cofradía, espacio que es conocido por hermanos y devotos como la capilla del consuelo, siendo la única Cofradía de nuestra localidad que disfruta en usufructo una capilla en la Parroquia. En los últimos años se han venido llevando a cabo una serie de proyectos que pretenden poner en valor el rico patrimonio de la Cofradía, incrementándolo y mejorándolo siguiendo siempre los criterios de sencillez y austeridad de son propios de la Hermandad. Así, entre los últimos estrenos podemos citar el nuevo “INRI” que corona el estípite de la cruz, una obra en madera de cedro tallada y policromada que salió de las manos del imaginero hispalense Don José María Leal, y que viene escrito en 3 idiomas: latín, griego y hebreo, como afirman los evangelios. También hay que destacar los nuevos mástiles para los 14 banderines símbolo de las 14 estaciones del Vía Crucis, elaborados en madera de caoba y cantoneras de plata, rematados con el escudo de la Hermandad, obra de los tallares de orfebrería de Ramón Orovio en 2010. Y entre los proyectos más ambiciosos llevados a cabo por esta Hermandad, destacar la restauración del exterior y interior de la capilla que acoge la imagen del Titular.